Residuos Tecnológicos
Se refieren a los Aparatos Eléctricos y Electrónicos que han finalizado su vida útil.
- Ejemplos comunes: Teléfonos móviles, computadoras, impresoras, cables y electrodomésticos.
- Por qué son peligrosos: Contienen metales pesados como plomo, mercurio y cadmio, además de plásticos con retardantes de llama bromados.
- Gestión correcta: No deben mezclarse con la basura común. Deben llevarse a puntos de acopio especializados o campañas de “Reciclatrón” donde se desmantelan para recuperar materiales valiosos (oro, plata, cobre) y confinar los tóxicos de forma segura.
Residuos Especiales
Son aquellos que, aunque se generan en casas o comercios, por su volumen o características físicas y químicas, necesitan un proceso de disposición distinto.
- Pilas y Baterías: Altamente contaminantes. Se deben depositar en contenedores específicos (muchas veces ubicados en plazas o mobiliario urbano).
- Aceites usados: Como el aceite de motor (visto en la imagen anterior) o el aceite de cocina. Nunca deben verterse al drenaje; se deben almacenar en botellas y entregar en centros de reciclaje.
- Medicamentos caducos: Contienen sustancias químicas que pueden contaminar mantos acuíferos si se tiran al WC. Existen contenedores especiales en farmacias y hospitales.
- Pinturas y Solventes: Contienen compuestos orgánicos volátiles que requieren tratamiento químico antes de su disposición final.
¿Qué puedes hacer?
- Separa en origen: Identifica qué objetos en tu casa tienen circuitos, baterías o químicos peligrosos.
- Busca centros de acopio: Consulta el directorio de residuos especiales de tu municipio o ciudad.
- Reduce y Reutiliza: Antes de desechar tecnología, considera si puede ser reparada o donada.
